Lo que hoy conocemos como Casa Román abrió sus puertas en 1868, hace casi un siglo y medio. El primer atisbo de información nos llega de Pepa la canosa que por aquellos días regentaba la tienda y taberna Los Cristales. Luego paso a manos de Juan Benito y por último a Paulino Castro, pariente de Román.

Román Castro Medina nace en Guijo de Ávila, provincia de Salamanca, en 1911. Se traslada a Sevilla en 1924 para trabajar de mozo y aprendiz en un famoso establecimiento de la época llamado Las Dueñas, una tienda de comestibles en la calle Gerona.

Transcurridos unos años, Román Castro se independiza y tras adquirir conocimiento y experiencia funda en el año 1934 su propio negocio en el corazón del barrio de Santa Cruz, Casa Román, como tienda de ultramarinos y comestibles, si bien contaba con la trastienda, a modo de taberna, donde se degustaba vino de la tierra y chacinas ibéricas.

Apartir de los años 70, Casa Román inicia un giro en su estrategia y pasa de ser tienda de comestibles a convertirse en mesón, tal y como se estilaba en la época, y con una especialidad que ha sido, en suma, la que le ha reportado fama internacional: EL JAMÓN.

Desde esos años hasta la actualidad, numerosos han sido los testimonios que medios de comunicación, críticos gastronómicos y personas de toda clase social y condición han esgrimido para destacar la calidad de las viandas de Casa Román, el trato con los clientes –a los que se considera parte de su “gran familia”- y la profesionalidad de todos los que pertenecen a esta empresa.

Desde los años 80 Antonio Castro Somé, hijo del fundador y actual propietario, desempaña la difícil tarea de mantener viva la esencia de Casa Román.

Ilustres visitantes

Casa Román fue antaño un lugar de encuentro donde la cultura, la política, el pensamiento y la actualidad se ponían de manifiesto. Antiguamente cuando era una tienda de comestibles que vendía a granel a los vecinos del barrio, tenían lugar, en la trastienda, interesantes tertulias.

Román, con su mandil teñido de la grasa de los jamones, servía excelentes chacinas de su pueblo y de la sierra de Huelva en papel de estraza a unos destacados amigos. Tertulia de la que Román también formaba parte, sin la más mínima dificultad, aunque nuestro hombre de bonita letra escribía poco y regular porque la pobreza y el hambre lo apartaron pronto de la escuela, aunque siempre fue un hombre culto.

Sus tertulianos, Don Alejandro Collantes de Teheran, Don Joaquin Romero Murube de la Calle Gloria, Don Antonio Rodriguez Buzon, Don Florencio Quintero, Don Manuel Bermudo de la Barrera de la plaza doña Elvira, d sebastian bandarán de la calle Pimienta, la Marquesa de Peñaranda del Callejón del Agua o José y Teodoro Palomar lo consideraban uno más.

Casa Román ha atendido de forma reiterada a instituciones, organizaciones y colectivos de Sevilla, organizando eventos de distinta naturaleza . El jamón de Román ha sido degustado por millones de personas siendo muchos los que han repetido la experiencia.

Ilustres visitantes han sido políticos como Don Felipe Gonzalez, Don Sandro Petrini, Don José María Aznar, personajes de las Artes y las Letras como Don Camilo José Cela. Y asiduos de las tertulias auspiciadas de otras épocas como Don Joaquin Romero Murube, Don Antonio Rodriguez buzón, Don Alejandro Collantes de Teheran, y otros muchos sevillanos de nacimientos o adopción que han querido compartir la esencia y el sabor de la ciudad.